ConsejosFrenos: lo que hay que saber

En esta nota, aprenderemos un poco más de ellos, sus componentes y cómo detectar fallas

19/10/2020 | Motores La Capital

Existen dos grandes grupos: los frenos a tambor o de zapata (los menos habituales) y los frenos a disco.

Los frenos a tambor, por lo general, suelen venir montados en los ejes traseros, ya que el desempeño que necesitamos a la hora de pisar el pedal, es menor que sobre el delantero.

El desgaste de este tipo de frenos suele ser menor que en otros sistemas y el período de mantenimiento suele ser más prolongado.

En cuanto al eje delantero de nuestro vehículo, las exigencias son superiores, por lo que habitualmente se suelen montar sistemas más eficientes, tales como frenos a disco, los cuales se componen de un disco cilíndrico, que a la hora de frenar es presionado por una mordaza de funcionamiento hidráulico, generando fricción y deteniendo así nuestro vehículo.

Los tipos de discos

Varían tanto en su construcción como en sus materiales. Arrancando con discos macizos, pasando por los ventilados (de mayor eficiencia) y llegando a materiales compuestos, tales como la fibra de carbono. Estos últimos solo los encontraremos en vehículos de alta performance o de competición.

Los que veremos habitualmente serán los metálicos, tanto macizos como ventilados. Con los macizos contaremos con una eficiencia media pero con costos de reemplazo o mantenimiento bajos. Los ventilados son mucho más eficientes, pero con costos más elevados.

Las pastillas de freno

Son un elemento fundamental, ya que son las encargadas en transmitir la presión producida por la mordaza de freno sobre los discos.

Estas pastillas son las que se van desgastando al mismo tiempo que los discos y son las que requieren la mayor atención.

Existen diversos tipos de compuestos, dependiendo del desempeño que el fabricante desee darle al sistema. Podemos encontrarlas en nuestro taller mecánico amigo.

 El líquido de freno

Este fluido es el encargado de transmitir la presión entre nuestro pie y las mordazas de freno. Es sumamente importante el reemplazo periódico (una vez cada dos años) ya que puede estar expuesto a altas temperaturas que generan su degradación.

Existen diversas calidades y puntos de ebullición, las que podremos identificar por sigla DOT, pudiendo ir acompañada de los números 3 (205 C°) , 4 (230 C°) o 5 (260 C°), haciendo referencia al punto de ebullición del líquido de freno.

No se recomienda mezclar un grado con otro, por lo que debemos seguir las especificaciones del fabricante a la hora del reemplazo.

Cómo saber cuándo revisar nuestros frenos

Estos sistemas, si bien no son sumamente complejos, requieren de la atención de personal calificado por lo que deberemos recurrir a nuestro técnico o mecánico de confianza.

Dicen los expertos que si recambiamos las pastillas en tiempo y forma, los discos no se arruinarán y no necesitaremos cambiarlos por mucho tiempo. Igualmente, cada vez que renovemos las pastillas, debemos revisar los discos para ver si están en perfecto estado. Si hay signos de desgaste, habrá que sustituirlos.

También tengamos  en cuenta que el nivel del líquido de frenos siempre se encuentre por arriba del nivel mínimo y que a la hora de presionar el freno no notemos comportamientos extraños tales como chirridos, vibraciones o que el tacto de nuestro pedal  no tenga la firmeza a la que estamos acostumbrados.